No le gustas pero eso tampoco es algo tan grave

hay varias maneras en que uno se puede explicar el “no le gustas” sin clavarse demasiado en el rechazo ni empezar a dudar de nuestros encantos

Desde la primera cita la conversación fluyo como si fuéramos dos viejos amigos que acababan de conocerse. Me gustó su porte, su voz y ese ligero seseo que sólo se le nota cuando habla despacio… ¡Y su risa! ¡Qué hermosa risa! Si la hubieran oído también habrían dicho cualquier tontería con tal de destapar la caja musical que tenía en la boca; y hablando de bocas, qué bonito fue cuando las nuestras se conocieron.

Entre la segunda y la tercera cita los mensajes aleteaban del uno al otro con la gracia de una mariposa que anuncia la primavera; sin embargo, de un día para otro las mariposas empezaron a emigrar. Ya no hubo otra invitación a salir. Poco a poco sus mensajes se hicieron más infrecuentes y sus respuestas cada vez más cortas hasta que llegó el día en que ni una pinche mosca se paró entre nosotros.

Confundida y un poco (mucho, muy) desesperada, lo estoquié  en todas sus redes sociales  y muy a mi pesar descubrí que seguía vivo y sano, lo que sólo dejaba una explicación lógica para su desaparición: el gran hijo de la chingada infeliz me había bateado, botado y mandado al carajo. Perdió el interés, se aburrió, le gustó otra, me abrió… como lo quieran llamar. La emoción que a mí me duró semanas, a él se le pasó en media tarde o, lo más probable, realmente nunca la sintió de la manera en que yo lo hice.

Quizá habría llegado odiar un poquito a este tipo sino fuera porque alguna vez en mi vida también he puesto en práctica el arte de la desaparición y entiendo bien lo que es cuando alguien no te gustó tanto (o nada) como para hacer el esfuercito de seguir viéndole. En realidad, hay varias maneras en que uno se puede explicar el “no le gustas” sin clavarse demasiado en el rechazo ni empezar a dudar de nuestros encantos:

  • Sólo está siendo cortés: Hay personas que aceptan invitaciones no porque estén interesados en uno, sino porque no saben decir que no. Esta gente llega a ser tan amable que si les sonreímos, ellos sonríen; y como lo que les sobra es cortesía son capaces de hacernos sentir escuchados y seguirnos la corriente con cualquier tema del que se nos ocurra hablar, incluso si es de esos ñoños que no más a uno le interesan. Si nos encontramos con alguien así, probablemente al final de la cita sentiremos que hubo una química impresionante, mientras que la otra persona sólo dirá: “Estuvo bien” y no porque en realidad se la haya pasado bien, sino porque es demasiado cortés como para admitir que se aburrió a mares.

 

  • No le gustas tú, sino lo que puede obtener de ti: No me enorgullece admitirlo, pero en tiempos de carencia he aceptado invitaciones a salir sólo porque sé que la cita incluirá comida gratis, la cual, por cierto, deja de ser gratis cuando te das cuenta que la compañía que viene con la comida es tan aburrida que hubieras disfrutado más una maruchan a solas en casa. Y no soy la única persona que hace esto, hay mujeres que salen por temporadas con un dude con el único fin de ahorrarse el Uber; y antes de que los hombres empiecen a lloriquear con que somos unas interesadas, les recuerdo que su género tiene fama de procurar a las damas con fines que no son ni románticos ni fraternales.

 

  • Le gustas pero no para una relación: Todas las personas con las que nos relacionamos nos gustan de una u otra manera, de otro modo no tendríamos razón alguna para tenerlos cerca; sin embargo, el hecho de que nos guste alguien no significa que lo querremos para marido. Hay gente que sólo nos agrada para platicar, para coger o para aminorarnos la soledad, y nada más. Así que aceptémoslo de una buena vez, sobre todo ustedes, caballeros, hay veces que la gente accede a salir por un café porque sólo está buscando tomarse un café. No podemos culpar a la otra persona por no haber alcanzado las expectativas que nuestra creativa mentecita le arrojó encima. Si uno termina defraudado porque estaba esperando algo más, ya es problema propio lidiar con las consecuencias de nuestra necedad.

 

  • No le gustas ni para cuate: Una situación de este tipo no se presta a dobles interpretaciones, realmente cuando tenemos nulo interés en alguien lo demostramos. Los mensajes son respondidos de manera cortante, evitando a toda costa dar pie a que la otra persona nos cuente sobre su vida. Si el remitente insiste en contactarnos, recurriremos al silencio como respuesta. Tampoco aceptamos invitaciones, si lo llegamos a hacer (víctimas de la insistencia) las cancelamos sin remordimientos y no manifestamos la mínima intención de hacer que ocurra otro encuentro. No es nada personal, sencillamente hay quien tiene ya suficientes amigos y no está en ánimo de hacer nuevos, mucho menos si son de esos a los que habrá que explicarles que esa “amistad” no llegará más allá de la mínima cordialidad.

 

  • Le gustaste, pero ya no: Puede que en un principio tu crush haya tenido toda la intención de conocerte más y mantenerse en contacto contigo. Quizá le gustabas un poquito pero antes de que ese poquito creciera conoció a otra persona que le gustó más, o se dio cuenta que no quiere una relación (al menos no contigo) o sólo ya no le gustaste y punto. En cualquier caso, su decisión no tiene nada que ver contigo así que no hay por qué tomárnoslo personal. Nadie decide quién le gusta y quién no, simplemente lo siente o no lo siente. Claro que si aun a sabiendas de que las cartas no están a tu favor igual quieres intentarlo, sólo recuerda que algo a la fuerza tiene más probabilidades de asquear que de convertirse en un gusto adquirido.

 

En lo que a mí respecta, ya acepté que no le gusté y que no hay nada de malo en eso. Supongo que las heridas en mi orgullo sanarán y pronto recuperaré la cordura y dejaré de revisar compulsivamente su última hora de conexión, pero mientras ese día llega sólo tengo algo más que agregar: Si estás leyendo esto, escríbeme, por favor, si no te gustó algo de mí, te juro que puedo cambiar…

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3 comentarios en “No le gustas pero eso tampoco es algo tan grave

  1. Julian dijo:

    Aby hi… soy julian de tabasco ya tenia que no te leia tarde stalkeandote hasta que encontre el link a tus escritos animo nena padrisimo tu forma de conpartirnos el mundo. Tkm

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    • abrilderomero dijo:

      Hola Julián!!! Muchas gracias por pasar a saludar, me llena el corazón todo lo que me dices. Gracias por el apoyo, ahora me toca seguir escribiendo. Tequiero

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