El día que le dijimos a un cñor que se sentara y se sentó

“Es como una violación, si ya estás ahí, disfrutas…” un par de quijadas se fueron al suelo cuando el señor conferencista dijo eso. Desde que se plantó frente a una audiencia de 200 millennials y afirmó que a los millennials no les gusta leer, supimos que las siguientes dos horas serían pura incomodidad.

Seguir leyendo

Anuncios

Yo estoy en contra del aborto porque si los gays se casan…

todo el mundo va a empezar a fumar marihuana y vamos a estar como en Venezuela

“Exigen que los respetes, pero no se respetan así mismos” o alguna cosa similar decía el meme que un pariente compartió en Facebook. Era una foto de dos hombres de espaldas, en tanga de sadomasoquistas, caminando de la mano en un desfile gay. Si lo hubiese compartido otra persona habría menospreciado en silencio su publicación, como lo suelo hacer cada que mis ex compañeras de colegio católico llenan mi news feed de posts anti aborto. Pero esta vez contesté porque sabía que el dedo detrás de ese share homofóbico le pertenece a un niño de quince años. Uno que, pensé, todavía tiene mucho que cuestionarse respecto a la homofobia y la heteronorma.

Seguir leyendo

10 “yo nunca nunca” para emborracharte después de los 27

¿Recuerdas cuando en las fiestas de la universidad alguien decía: “Yo nunca nunca he tenido sexo en un auto…” y luego todos bebíamos felices y orgullosos de haber cogido en otro lugar que no fuera en el sillón de la sala cuando no estaban tus papás?  A estas alturas de la vida ya no tiene gracia preguntar quién ha consumido drogas, cogido con un extraño o engañado a su pareja porque casi todos hemos faltado a la moral de éstas y muchas otras maneras .

En el ocaso de los 20, ya no alardeas de tus excesos porque éstos han dejado de ser divertidos. A nadie le enorgullecería tomar después de un: “yo nunca nunca me he endeudado más de lo que gano en tres meses… ” o “yo nunca nunca he postergado mi vida y mi salud por una chamba que ni me gusta…” Si quisiéramos hacer una peda de casi treintones donde todos terminemos alcoholizados y deprimidos, habría que pensar en  “yo nunca, nunca…” como éstos:

Seguir leyendo

Escribir “en serio”

“¿Ya piensas escribir en serio?”, me preguntaron el otro día. Fue más fácil responder una zoncera, que explicar que desde hace tres años no he hecho otra cosa. No ha pasado un día en que no escriba, lea, vaya a talleres, rumie ideas o, en su defecto, me recrimine por no estar haciendo alguna de las anteriores. Si eso no es tomar con seriedad un oficio, entonces, por favor, que los autores serios me expliquen cómo se hace.

Seguir leyendo

A mis amigos machistas:

Hay hombres que asumen que el simple hecho de nunca haber violentado física o sexualmente a una mujer, los libra de ser considerados machistas. Asumen, por ejemplo, que por abstenerse de gritarnos improperios en la calle, ya son grandes promotores de la igualdad de género. Se ubican a sí mismos del lado de los buenos, de los justos, de los caballeros, sin cuestionarse su forma de pensar y actuar en lo cotidiano. Dicen que #NoTodosLosHombres son así, se quejan de que ahora ya no nos pueden ni voltear a ver, pero no hacen el mínimo intento por comprender por qué nos enojan tanto esas miradas y porque su falta de interés y empatía también nos parece machista.

Seguir leyendo