Duro contra el muro de tus prejuicios

Que el 14 de febrero haya caído en Miércoles de Ceniza, es una casualidad que refleja un dilema moral de nuestros tiempos: por un lado, somos un país donde el 83% de la población se asume como católica y, al mismo tiempo, los cinco músicos más escuchados en México durante el 2017 hacen reggaetón . En otras palabras, los mexicanos somos persignados, pero nos encanta el perreo.

Visto desde  la moral católica, el reggaetón sería algo reprobable; no por machista ni violento, -porque de esas acusaciones la Iglesia tampoco saldría bien librada- sino por sexualmente explícito.  El reggaetón proclama la liberación sexual que el catolicismo se ha esforzado por reprimir; y, al parecer, los mexicanos encontramos un área gris en sus contradicciones: consentimos el sexo prematrimonial, pero nos casamos por la Iglesia y ponemos “Despacito” en la pachanga.

Considerando que el Miércoles de Ceniza es un día para la reflexión y el sacrificio -y no se come carne de ningún tipo- me pregunto: qué fue más concurrido en San Valentín: ¿los templos o los moteles?

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Para sustos y penas

Hipocampo ilustradora  y yo hicimos una colaboración para la revista  Retaguardia Mix   😊👇(click para agrandar)

¿De qué se les antoja la siguiente entrega?

RetaguardiaMix: «Tracción a sangre desde un principio»

Busca los números bimestrales en:

  • (Av. Taxqueña 1832)
  • George Town Records (Av. Cuauhtemoc 77b )
  • Librería Escandalar (Bajío 53, Roma Sur)

Sobre el final de HIMYM y otras cosas que nunca es tarde para decir

Si estás leyendo estas líneas es porque en algún momento de tu vida te sobró tiempo y ya viste las nueve temporadas de How I met your mother, así que vamos al grano: ¿qué demonios pasó después de la boda de Robin y Barney? O tal vez la pregunta sea: ¿por qué existió una temporada completa dedicada a ese evento? El exceso de humor físico, la decimoquinta despedida entre Ted y Robin, el regreso del Capitán, el infame episodio en versos y muchas otras cosas atroces se habrían evitado si nos hubieran revelado antes que Ted encontraría a la madre de sus hijos, enviudaría y años después volvería a intentarlo con Robin.

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Sex and the city y los falsos finales felices

¿Es que acaso los finales “felices por siempre” se logran en instantes de pasión y arrepentimiento, y no con amor constante?

¿Quién no recuerda con cariño a esas cuatro fabulosas neoyorquinas que tanto nos enseñaron sobre las relaciones, la amistad y el sexo? Para muchos, Carrie, Miranda, Charlotte y a la entrañable Samantha llegaron a convertirse en amigas cercanas y guías en el sendero de la adultez. Por años seguimos sus aventuras de solteras, las vimos madurar, fracasar, caer, levantarse (como Carrie en aquella fatídica pasarela), volver a caer (como Carrie cada vez que veía a Big), y encontrar el amor después de salir con algunos hombres decentes y una gran cantidad de patanes. Seguir leyendo

5 tipos de patanes

Mezclé todo lo que sé y me han contado sobre los patanes, con  las cientos de horas que he pasado mirando televisión y éste fue el resultado:

 

Según un artículo de dudosa fuente que encontré en Internet, las personas acusadas de patanería reúnen lo que los psicólogos de la personalidad han llamado “la tríada oscura”, la cual incluye una alta dosis de narcisismo, es decir, se sienten la flor más bella del ejido y aún no logran comprender qué está esperando el Sol para ponerse a girar alrededor suyo; una mente maquiavélica porque, con tal de conseguir lo que quieren, son capaces de decir o hacer cualquier cosa, y una ligera tendencia psicópata, porque en todo el proceso no sienten la menor culpa. Si usted ha tratado con un patán o patana estará de acuerdo con que hay algo oscuro en su personalidad, sin embargo, tómese la información con reservas y recuerde que uno no puede creer todo lo que lee en Internet y mucho menos si lo dijo un psicólogo.

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Carrie y Mr. Big

siempre hay tiempo para volver hablar de Sex and the City

Durante sus muchos años de intermitente relación, Carrie y Big compartieron momentos de felicidad tan profundos como sus dramas. Cada determinado tiempo se volvían a ver, se disfrutaban, luego inevitablemente se hacían daño y se separaban convencidos de que ya había sido suficiente; pero por más veces que pusieron tiempo y distancia entre ellos, siempre se reencontraban. No eran capaces de estar juntos, tampoco de estar con alguien más, pues ambos sabotearon las relaciones que les ofrecieron la estabilidad que no encontraban el uno en el otro (Big con Natasha, Carrie con Aidan).

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