Sex and the city y los falsos finales felices

¿Es que acaso los finales “felices por siempre” se logran en instantes de pasión y arrepentimiento, y no con amor constante?

¿Quién no recuerda con cariño a esas cuatro fabulosas neoyorquinas que tanto nos enseñaron sobre las relaciones, la amistad y el sexo? Para muchos, Carrie, Miranda, Charlotte y a la entrañable Samantha llegaron a convertirse en amigas cercanas y guías en el sendero de la adultez. Por años seguimos sus aventuras de solteras, las vimos madurar, fracasar, caer, levantarse (como Carrie en aquella fatídica pasarela), volver a caer (como Carrie cada vez que veía a Big), y encontrar el amor después de salir con algunos hombres decentes y una gran cantidad de patanes. Seguir leyendo

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5 tipos de patanes

Mezclé todo lo que sé y me han contado sobre los patanes, con  las cientos de horas que he pasado mirando televisión y éste fue el resultado:

 

Según un artículo de dudosa fuente que encontré en Internet, las personas acusadas de patanería reúnen lo que los psicólogos de la personalidad han llamado “la tríada oscura”, la cual incluye una alta dosis de narcisismo, es decir, se sienten la flor más bella del ejido y aún no logran comprender qué está esperando el Sol para ponerse a girar alrededor suyo; una mente maquiavélica porque, con tal de conseguir lo que quieren, son capaces de decir o hacer cualquier cosa, y una ligera tendencia psicópata, porque en todo el proceso no sienten la menor culpa. Si usted ha tratado con un patán o patana estará de acuerdo con que hay algo oscuro en su personalidad, sin embargo, tómese la información con reservas y recuerde que uno no puede creer todo lo que lee en Internet y mucho menos si lo dijo un psicólogo.

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Carrie y Mr. Big

siempre hay tiempo para volver hablar de Sex and the City

Durante sus muchos años de intermitente relación, Carrie y Big compartieron momentos de felicidad tan profundos como sus dramas. Cada determinado tiempo se volvían a ver, se disfrutaban, luego inevitablemente se hacían daño y se separaban convencidos de que ya había sido suficiente; pero por más veces que pusieron tiempo y distancia entre ellos, siempre se reencontraban. No eran capaces de estar juntos, tampoco de estar con alguien más, pues ambos sabotearon las relaciones que les ofrecieron la estabilidad que no encontraban el uno en el otro (Big con Natasha, Carrie con Aidan).

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