Esto es un infierno

O cómo lidiar con el herpes zóster Después de una hora buscando mis llaves, acepté los hechos: las dejé pegadas a la puerta, mis vecinos las tomaron y entrarían a robar en cualquier momento. Desde que se mudaron me pareció que había algo falso en ellos, ella finge orgasmos y él usa playeras de Ferrari, … Sigue leyendo Esto es un infierno

Amigos tóxicos

¿Por qué es tan difícil decir “no quiero”? “No quiero acompañarte”, por ejemplo, o “no se me antoja platicar contigo”, “te agradezco la invitación, pero no tengo ganas… ”. Nos enseñan a condescender, mas nadie nos dice cómo rechazar a la gente que nos desagrada y mucho menos se nos permite decirle “no” a los … Sigue leyendo Amigos tóxicos

10 “yo nunca nunca” para emborracharte después de los 27

¿Recuerdas cuando en las fiestas de la universidad alguien decía: “Yo nunca nunca he tenido sexo en un auto…” y luego todos bebíamos felices y orgullosos de haber cogido en otro lugar que no fuera en el sillón de la sala cuando no estaban tus papás?  A estas alturas de la vida ya no tiene … Sigue leyendo 10 “yo nunca nunca” para emborracharte después de los 27

La insoportable persona que vive dentro de uno

“Sabemos el tipo de persona con la que tienes que lidiar…” decía un mensaje que abrí por error en un celular ajeno. La persona de la que hablaban era yo; la que enviaba el mensaje, una amiga. No me sorprende que la gente cercana me encuentre difícil, incluso para mí es complicado convivir conmigo. Los … Sigue leyendo La insoportable persona que vive dentro de uno

Miss Godínez

Iba camuflada como una de ellos: saco, falda, medias y un discreto aroma a torta. Con Atención a Licenciada González Estimado lector: Por medio de la presente, aprovecho la ocasión para saludarle y a su vez me permito compartirle el informe de Miss Godínez. Agradezco de antemano el favor de su atención y le solicito de … Sigue leyendo Miss Godínez

Las piedras rodantes

Las piedras rodando se encuentran, y tú y yo algún día nos habremos encontrar...  El Tri Llegué arrastrándome al metro cerca de las nueve de la mañana. Con mano temblorosa compré mi boleto, ése era el precio que tenía que pagar por volver a mi casa después de una noche como la anterior. Cuando entré al vagón … Sigue leyendo Las piedras rodantes